Alberto Batania está sorprendido del revuelo que se ha montado a este lado del río Grande después de que
Bartleby Editores hiciera pública denuncia de la sistemática y deliberada apropiación y difusión de los poemas incluidos en siete de nuestros títulos en uno de sus blogs (durante 20 meses). Setenta poemas (70) en el caso de la Poesía Completa de
Sylvia Plath, 44 poemas de
Sharon Olds extraídos de "Los vivos y los muertos" y "Satán dice" (el primero nuestro y el segundo de Igitur), más de una decena saqueados de los libros de
Kapuscinski,
Günter Grass,
Robert Hass y hasta de
Ana Rossetti.
Batania trabaja por la cultura. El carnicero por la carne. El pescador por la pesca. El panadero por el pan. El editor para ganar dinero. Y Batania por la cultura.
El pobre y buen samaritano, Batania, dice ahora que no era consciente de lo que hacía cuando subía 70 poemas de nuestro libro de la Plath a su blog (cosa que, como veis en su entrada de hoy, silencia): él trabaja a cambio de nada. Pues mira, lo que hacías te lo digo yo: estabas haciendo algo ilegal. Pero es más, te estabas apropiando del esfuerzo, de las horas de la madrugada, de los sábados y domingos escamoteados a las familias y los hijos de nuestros traductores. Te estaba apropiando de su trabajo. Claro, como tú lo haces "a cambio de nada" y los demás somos un perros que trabajamos por dinero, ya está: tú mismo te absuelves. Me gustaría saber lo que pensaría el trabajador por la cultura si mañana llegara alguien a su trabajo (¿trabaja Batania?) y le dijera a su jefe: "yo te hago el trabajo de Batania, pero gratis". ¿Le sonaría igual de bien trabajar "a cambio de nada"?
Ahora dice que ha borrado los contenidos birlados de nuestros libros de su blog, que no quiere ensuciarlo con el nombre de Bartleby, que le han llegado decenas de e-mails de apoyo, bla, bla, bla. Nos parece estupendo: Batania, tú te mantienes en la raya de la legalidad y nosotros nos mantendremos en la del respeto. Ambos límites te los has saltado tú solito.
Por último, os copio el mensaje que le escribí hace dos días para solicitarle que retirara los poemas saqueados. Vosotros podréis juzgar el tono y la respuesta del saqueador en la entrada de ayer de su blog:
"Hola, tío. Te repito mi felicitación por la presentación del sábado sobre la obra de Vuk. Mira, he estado curioseando por tu blog y he detectado algo que te pediría, por favor, que eliminaras. No puedes colgar 44 poemas de la Olds extraídos de "Los muertos y los vivos". Simplemente porque es algo ilegal. Los derechos de la edición en español los compramos nosotros y también los derechos sobre la traducción de Carlos Arribas y Juanjo Almagro. Una cosa es que cuelgues cinco poemas a modo ilustrativo de algo que te interese y otra que subas 44. Espero que entiendas mi inquietud."
Trabajar por la cultura no es copiar los contenidos generados por otros y difundirlos (con o sin ánimo de lucro) en tus blogs. Pintorrajear las paredes con algún verso (de otros), tampoco (creo). Respetar el esfuerzo, los riesgos y el trabajo de los demás no sé si es trabajar por la cultura pero sí, al menos, hacerlo por la convivencia con tus conciudadanos. Generar riqueza con un trabajo es, desde luego, más legítimo que ir por ahí de pillaje. Puedes crear los blogs que quieras y aprovecharte de lo desprotegidos que estamos los que sí arriesgamos en este trabajo pero ahora ya sabes que estaremos vigilantes de nuestros derechos legítimos. Cueste lo que cueste.